Higado a ala plancha

Hígado a la plancha.

Hay que comerlo calentito aunque te quemes la boca. Es el único sitio en España donde se puede comer hígado. Su "pase" por boca es lento y volteado dejando un sabor profundo con aromas exquisitos a cordero o cerdo, según procedencia. Tiene una gran propiedad sobre otras tapas: a los niños les repele, por lo que se puede comer tranquilamente sin temor a quedarte sin tapa dado que los niños que acompañan a los amigos son muy dados a comer sin mesura las tapas colectivas y el padre que lo sabe es el primero en servirs